miércoles, 6 de abril de 2011

La Carta en el Camino. Pablo Neruda

Adiós, pero conmigo 
serás, irás adentro
de una gota de sangre que circule en mis venas 
o fuera, beso que me abrasa el rostro
o cinturón de fuego en mi cintura. 
Dulce mía, recibe
el gran amor que salió de mi vida 
y que en ti no encontraba territorio 
como el explorador perdido
en las islas del pan y de la miel. 
Yo te encontré después 
de la tormenta, 
la lluvia lavó el aire 
y en el agua
tus dulces pies brillaron como peces.tus dulces pies brillaron como peces

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